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Qué ver en Santiago de Compostela, tras las huellas del peregrino

Todos los rincones que ver en Santiago de Compostela están cargados de emociones, testimonios, agradecimientos y momentos inolvidables de quienes la visitan, sean o no peregrinos. ¡Vamos a descubrirlos juntos!

Santiago de Compostela es uno de los principales destinos de peregrinación del mundo y así lo avalan los cientos de caminos por Europa y España que terminan en su Catedral. Caminando por las estrechas callejuelas del centro de la ciudad, no podrás evitar cruzarte con peregrinos, que movidos por su fe llegan a Santiago a agradecer o pedir al apóstol.

Siendo una de las ciudades más importantes de Galicia, no solo atrae la fe de las personas. Su belleza impregnada en cada rincón del casco histórico, salpicado de calles empedradas y edificios antiguos de piedra, permite tomar contacto con la cultura gallega de primera mano. Además, no hay que dejar de lado su gastronomía con sabor a mar.

1) Plaza de Obradoiro, el corazón de Santiago

Para algunos, es uno de los lugares principales que ver en Santiago de Compostela, y llevan mucha razón. Está inmensa plaza está rodeada de edificios de gran majestuosidad como el Palacio de Rajoy y la fachada occidental de la Catedral de Santiago, la más representativa de la ciudad que se ha estampado hasta en las monedas de curso legal de España.

Todo el encanto compostelano para un merecido descanso

A tan solo 10 minutos caminando de la Plaza del Obradoiro y la imponente Catedral de Santiago se encuentra el Hotel Moure. Por fuera, refleja la típica arquitectura compostelana con su fachada de piedra y amplio balcón vidriado de madera blanco. En su interior, el minimalismo y la sofisticación son estilos que destacan en esta antigua casona perteneciente a una familia local.

Solo cuenta con pocas habitaciones donde el silencio y la luz invaden los espacios y harán que te sientas en tu propia casa. Por la mañana te espera un desayuno con zumo de naranjas ecológicas, queso de la zona y productos caseros. En los tiempos de ocio, la terraza y lounge es un punto de encuentro para disfrutar de una bebida después de recorrer la ciudad, o simplemente sentarse a descansar mientras se lee un libro o el periódico.

Hotel Moure

Entre los mejor valorados
Santiago de Compostela
9.0 Excelente (200 Opiniones)

2) Catedral de Santiago, el final del camino

Hay una famosa frase que dice que “todos los caminos conducen a Roma” pero cuando de peregrinación se trata, todos los caminos finalizan dentro de esta bella catedral de estilo románico, gótico y barroco que es Patrimonio de la Humanidad. Los adjetivos no parecen ser suficientes para describir la grandiosidad de este recinto que adquiere gran fama mundial gracias al Camino de Santiago.

Subiendo las escalinatas desde la Plaza de Obradoiro y atravesando el Pórtico de la Gloria, ya se puede palpar lo que siente el peregrino que termina su camino en este lugar y que pasa por allí por primera vez. Cada capilla tiene una historia que contar, desde el Panteón Real hasta la cripta sepulcral donde descansan los restos de Santiago el Apóstol.

3) Casco histórico de Santiago, calles empedradas y rincones con encanto

Si quieres descubrir rincones secretos, no hay más que salir a perderse en las callejuelas del casco histórico. Irás encontrando plazas de lo más bonitas, sobre todo aquellas que rodean la Catedral. En la plaza de Platerías, además de asombrarse con la fachada sur de la Catedral, verás el edificio porticado del Museo de Peregrinaciones y la bella fuente en el centro. Por su parte, las escalinatas alargadas de la plaza de Quintana invitan a sentarse a descansar mientras se ve el trajín de la gente pasar.

4) Gastronomía de Santiago de Compostela, ¡a chuparse los dedos!

Santiago de Compostela se encuentra a unos cuantos kilómetros de la costa, sin embargo el mar tiene una vital importancia dentro de su gastronomía. Así es como diferentes tipos de pescados y mariscos se cuelan en la preparación de los platos como el caldo o la empanada gallega. El pulpo a feira es, también, otro de los platos tradicionales perfecto para compartir.

Si te apetece lo dulce, Santiago también te ofrece muchas opciones. Puedes degustar la exquisita tarta de Santiago, hecha a base de almendras y decorada con la característica silueta de la cruz de Santiago. Para hacer una larga sobremesa, en cualquier restaurante o bar seguro te ofrecerán orujo, un digestivo licor a base de hierbas.

5) Monasterio de San Martiño Pinario, un viaje al pasado

Siendo un lugar de peregrinación de relevancia, no pasa desapercibido la gran cantidad de conventos y monasterios que ver en Santiago de Compostela. Algunos de ellos siguen funcionando como tales y otros han sido reconvertidos en oficinas y hoteles para el disfrute de cualquiera que guste visitar la ciudad.

6) Parque de la Alameda, paseo por el pulmón verde de Santiago

¿Necesitas escapar del calor de Santiago? A pocos metros del casco histórico, se encuentra el Parque de la Alameda, listo para aquellos viajeros que quieran desconectar de la piedra y el cemento. La gran cantidad de árboles centenarios que echan sombra en los distintos senderos hacen de este un paseo exquisito para disfrutar caminando en familia.

Elige alguno de los bancos que hay sobre los paseos de la Herradura, el de los Leones o el de la Alameda, y siéntate a leer un libro, escuchar un podcast o ver a tus niños corretear. En la Robleda de Santa Susana verás puro color y un aroma exquisito a eucaliptus que te saldrán al paso.

7) Museos que ver en Santiago de Compostela, un circuito por las tradiciones gallegas

Santiago es uno de los mejores lugares para sumergirse en la cultura y tradiciones gallegas. Si te acercas a la cima del monte Gaiás, además de gozar de unas vistas increíbles, te quedarás maravillado por la arquitectura innovadora y moderna de la Ciudad de la Cultura. Si bien las obras están paralizadas desde hace unos años, no dejes de entrar en la Biblioteca Nacional de Galicia que conserva todo el patrimonio bibliográfico gallego.

El paseo cultural continúa por el antiguo convento de Santo Domingo de Bonaval que alberga al Museo del Pueblo Gallego y se encuentra a escasos metros del camino por donde acceden los peregrinos a la ciudad. Es el lugar perfecto para viajar en el tiempo por la historia de la región.

8) Camino de Santiago, una aventura inolvidable

La ruta de peregrinación de origen medieval que antaño llevaba a los creyentes hasta el lugar donde se decía que estaba enterrado Santiago el Apóstol, hoy en día se ha transformado en un atractivo turístico para el norte de España. Además, ya no hay una sola ruta, sino que decenas de ellas que parten desde la Península Ibérica y otros puntos de Europa.

No solo atrae creyentes, sino también aventureros que están cumpliendo una promesa, que necesitan una distracción o pensar en sí mismos. Los senderos que atraviesan Galicia son de una imponente belleza, con arroyos, puentes de piedra, mucho verde y pequeños pueblos donde las tradiciones siguen intactas. El premio es llegar a Santiago y la Compostela, un simbólico diploma acreditativo de la finalización del camino.

9) Monte do Gozo, donde sentirse como un peregrino

5 kilómetros de distancia es lo que separa el Monte do Gozo del final del Camino. El peregrino que llega hasta aquí ya sabe que queda poco y una mezcla de felicidad y nostalgia invade el cuerpo. El monumento que conmemora la visita del papa Juan Pablo II es lo primero que veremos y hasta donde podemos acceder en coche si no estamos haciendo el camino.

Pero merece la pena hacer un esfuerzo adicional y desviarse por un sendero a la colina que está justo enfrente, donde se encuentra el monumento a los Peregrinos, una de las atracciones que ver en Santiago de Compostela. Se puede adivinar que uno de ellos es el Apóstol Santiago, dejándose dar la bienvenida por la ciudad que se divisa a lo lejos y la que destacan en su horizonte las dos torres de la Catedral. ¿Te animas a volver a la ciudad caminando como lo haría un peregrino?

10) Finisterre, el confín de Europa

Santiago es el final del camino pero muchos peregrinos continúan 5 etapas más para terminar simbólicamente su viaje en lo que por mucho tiempo se conoció como el Final de la Tierra. No se trata de una casualidad, hay indicios de afluencia de peregrinos en el medioevo en excavaciones realizadas recientemente.

Lo cierto es que desde el Cabo Finisterre, a los pies del faro que ha sido testigo de tragedias y ayuda a que otros barcos no se despisten en estas aguas peligrosas, el mar se extiende hasta el horizonte y es difícil imaginar que del otro lado no hay nada más que América. Al atardecer, el sol se pone en el horizonte dando un espectáculo de luces rojas y anaranjadas.