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Hoteles rurales en Mallorca: idílicos paraísos entre el mar y la montaña

Preciosas posesiones restauradas y fincas agrícolas con encanto para disfrutar de unas vacaciones soñadas. Déjate seducir por esta selección de hoteles rurales en Mallorca y disfruta de lugares tan espectaculares como la Serra de Tramuntana.

Mallorca atrae cada año a miles de viajeros seducidos por sus playas y por su capital, Palma, ciudad monumental y turística como pocas. Pero no todo se reduce a eso: en las zonas rurales de la isla balear te aguardan innumerables tesoros y rincones donde fundirse con la naturaleza.

Pueblos de montaña, zonas de salinas, bosques mediterráneos, acantilados y cuevas ofrecen un impresionante catálogo de paisajes naturales que podrás disfrutar a tope alojándote en alguno de estos hoteles rurales en Mallorca. ¡Prepara las maletas y a volar!

Hay hoteles rurales en Mallorca con gran encanto

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Al este de la isla, a diez minutos en coche de Manacor y de deliciosas playas de fina arena como Cala Romántica, Cala Anguila y Cala Mandía, se encuentra Son Amoixa Vell, un hotel rural con todo lo necesario para satisfacer a los huéspedes más exigentes. Se trata de una enorme finca señorial del siglo XVI con habitaciones, suites y apartamentos de lo más confortables.

Las instalaciones y servicios son de primera: piscina exterior, biblioteca repleta de libros, sauna, pista de tenis y uso gratuito de bicicletas de montaña. Para rematar, un restaurante ideal para gourmets y con un toque romántico llamado Punto3, que ofrece exquisitas tapas y una terraza en la que disfrutar del cuidado entorno del hotel.

La ubicación es uno de sus puntos fuertes porque el acceso es muy fácil pero está lo suficientemente aislada como para olvidarte del mundanal ruido. Además, se encuentra muy cerca de uno de los lugares más especiales de toda la isla de Mallorca, las impresionantes Cuevas del Drach.

Son Amoixa Vell

Entre los mejor valorados
Manacor
9.4 Excelente (388 Opiniones)

Un agroturismo rodeado de bodegas

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¿Buscas buenos hoteles rurales en Mallorca que apuesten por la sostenibilidad y te permitan hacer excursiones en plena naturaleza? Es Quatre Cantons cumple con esos requisitos y muchos más. Ubicado en pleno corazón de Mallorca, en la zona vinícola d’Es Raiguer, el hotel cuenta con más de 10.000 metros cuadrados de zonas ajardinadas (piscina incluida) donde no es raro encontrarse con los animales de granja y los huertos de verduras y hortalizas ecológicas que cuidan sus dueños. En su restaurante podrás probar algunas de estas delicias de la tierra y su deliciosa cocina mallorquina de mercado.

Es Quatre Cantons también es un lugar privilegiado para recorrer la Ruta del Vino y visitar diez de las bodegas más importantes de las Islas Baleares. Una excusa perfecta para degustar y comprar vinos directamente del productor o participar en catas que te descubrirán algunos de los mejores caldos y cavas de la región.

A pocos metros de la finca pasa el célebre Camino de Muro, un punto de partida ideal para rutas de ciclismo y senderismo que te llevan a través de antiguas calzadas romanas hasta lugares tan bonitos como el castillo de Alaró.

Es Quatre Cantons

Entre los mejor valorados
Binissalem
8.7 Excelente (218 Opiniones)

Un bed & breakfast rural en la Serra de Tramuntana

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Valldemossa, uno de los pueblos más bonitos de Mallorca, ha sido tradicional refugio de pintores, músicos y otros artistas en busca de inspiración desde tiempos remotos. Las historias de amor de Chopin, George Sand, Jovellanos y Rubén Darío con este remanso de paz rodeado de naturaleza se comprenden gracias a lugares como Son Viscos, un pequeño y acogedor hotel rural de ambiente familiar.

El color blanco y las vigas de madera marcan la decoración de las amplias habitaciones, con pocos elementos pero seleccionados con estilo, como muebles vintage y objetos antiguos que los dueños han ido adquiriendo en sus viajes por todo el mundo. El exterior no le va a la zaga: una terraza desde la que degustar un exquisito desayuno mediterráneo contemplando el valle y unos jardines dispuestos en terrazas con árboles frutales y un bosque de bambú que le da un punto exótico. Para completar el refrescante panorama, varias acequias de piedra con agua cristalina y dos antiguos molinos árabes flanquean un encantador arroyo. Son Viscos es uno de esos lugares tan especiales que, según te marches, ya querrás volver.

Son Viscos

Valldemossa
9.1 Excelente (323 Opiniones)

Una antigua finca agrícola reconvertida en apacible hotel rural

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Cada uno de los hoteles rurales en Mallorca tiene su propia historia, personalidad y encanto, aunque la mayoría tengan un origen similar. En la zona centro y oeste de la isla se suceden las alquerías, antiguas fincas dedicadas a la agricultura y la ganadería, pero pocas tienen el atractivo del que hace gala el Agroturismo Alquería Blanca. Su particularidad es que el edificio principal fue rediseñado en 1906 por un arquitecto modernista y sus salones de la planta baja conservan una decoración llena de detalles únicos capaces de hacernos viajar en el tiempo.

Puedes reservar una habitación (con o sin terraza) o un apartamento completo para tener más intimidad, todos decorados con muebles rústicos. Sus amplias zonas ajardinadas, repletas de olivos, almendros y pinos, invitan al descanso. Pero el lugar más recomendable para dejar el tiempo fluir es su piscina, rodeada de hamacas desde las que contemplar unas vistas excepcionales de la Serra de Tramuntana y la bahía de Palma.

Alqueria Blanca

Bunyola
9.3 Excelente (295 Opiniones)

Lujo y relax al borde del Mediterráneo

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Existen lugares capaces de enroscarse en la retina y no abandonarte jamás. Can Simoneta es uno de esos sitios, un hotel cinco estrellas que te permitirá vivir unas vacaciones de ensueño en alguna de sus 26 habitaciones, cada una con su carácter propio. Las hay con vistas al mar o a las montañas, algunas incluyen un área chill out y las hay hasta con bañera hidromasaje exterior. El colmo del lujo es la Grand Suite, con piscina privada, jardín y vistas directas al mar.

Can Simoneta se ubica en el norte de Mallorca, junto a un imponente acantilado abierto al mar. Bajando un tramo de escaleras excavadas en la roca los huéspedes pueden darse un chapuzón o acceder a una playa de aguas turquesas y fina arena dorada. Después del baño, la cocina de vanguardia de su restaurante hará las delicias de los aficionados a la gastronomía.

Y, si lo que buscas son actividades que te permitan aprovechar el espléndido entorno natural de la isla, aquí tienes donde elegir: travesías en barca, ciclismo, golf, tenis, senderismo… Todo esto, sumado a los enclaves que se pueden visitar a escasos kilómetros, como las cuevas de Artá o el poblado prehistórico Ses Países, hacen de este privilegiado enclave de la costa mallorquina una oferta que no podrás rechazar.

Hotel Can Simoneta

Entre los mejor valorados
Capdepera
9.4 Excelente (166 Opiniones)