Cultural

Elvis Presley: una estrella en el Warwick Hotel de Nueva York

By , 24 de July de 2017

Cuando un característico movimiento de caderas sacudió la escena musical estadounidense de la década de los 50, no todos estaban dispuestos a acoger al nuevo fenómeno de masas que llegaba decidido a revolucionar el panorama cultural. Elvis Presley, quien más tarde sería conocido como el eterno rey del rock and roll, comenzaba su andadura por las esferas artísticas y se preparaba para romper con todos los esquemas de la época.

“Nada me había marcado realmente hasta que escuché a Elvis. Si no hubiera existido un Elvis, no habrían existido unos Beatles.”

John Lennon

Los nuevos matices musicales que aportaba y ese aire rebelde que prolongaba la estela del recientemente fallecido James Dean, dotaban a Elvis de una personalidad arrolladora, que provocaba (especialmente entre las generaciones más jóvenes) emociones que rozaban la histeria. Letras pegadizas, ritmos que incitan a bailar sin parar y una voz profunda difícil de olvidar: Elvis había llegado para hacer historia.

Comenzaba a despuntar en su carrera, cuando el fotógrafo Alfred Wertheimer retrató la faceta más íntima de la vida de la estrella. Hospedado en uno de los hoteles más históricos y glamurosos de la Gran Manzana, el Warwick de Nueva York, Elvis se dejó fotografiar en una actitud relajada mientras leía las cartas de sus entregadas admiradoras, hojeaba el periódico o se cepillaba los dientes en su suite del hotel.

Las paredes del Warwick fueron el lugar de descanso de otras muchas celebridades como los propios Beatles o Cary Grant, que estableció aquí su residencia durante una larga temporada, pero esconden una historia que nada tiene que envidiar a las de sus huéspedes. Fue construido por el magnate de la prensa y político William Randolph Hearst (en quien se inspiró Orson Welles para crear Ciudadano Kane) como regalo para su amante, la actriz Marion Davies, con quien mantenía una relación extramatrimonial y a raíz de la cual surgirían historias de celos, excesos y asesinatos.

La colección de fotografías que Wertheimer hizo a Elvis en el hotel, pasaron a formar parte de la historia colectiva y, sin ser consciente el fotógrafo mientras las tomaba, marcaría un antes y un después en la sociedad presente y futura.

Este artículo forma parte de la serie “El mundo como lo conocemos fue concebido en un hotel”, si quieres conocer más historias interesantes sobre grandes personalidades haz clic aquí.