Crónica del Tres Sesenta Festival por @EstelaSinger

By , 25 de junio de 2015

Buenos días, buenas tardes, buenas noches queridos festivaleros.

Vengo a hablaros de algo maravilloso, algo que me entusiasma y llena mi vida de momentos inigualables. De ese arte que se transmite por el aire.

Según la RAE:

Música; arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de ambos a la vez, con la suerte de que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre o tristemente.

Según los testimonios de varios individuos y de una servidora

Música: VIDA

 

TRES SESENTA FESTIVAL-PAMPLONA-IRUÑA-CIUDADELA

5 de junio, 09:00 a.m. más despiertos que nunca y dispuesto a recorrer esos 661,9 km que teníamos por delante, para un buen festivalero la distancia no es inconveniente, es de primero de manual.

Sixt nos entregó el que en esos tres días sería nuestro fiel aliado, yo lo llamé Kitt II, era merecedor de ser bautizado con ese nombre.

1. estela singer

El aire acondicionado y la playlist de unas 798 canciones, melodía arriba melodía abajo, se unían armoniosamente para hacer de esas horas de viaje leves instantes que quedaron en risas, musicales y unas cuantas energéticas.

Y así fue, carretera y  buena compañía, la manta ya estaba guardada en el altillo.

Dejando atrás Valencia era hora de parar a estirar las piernas y a comernos esos bocadillos tan ricos que mamá nos había hecho.

Km a km íbamos hablando de esas canciones que queríamos que tocaran, de esas primeras filas en las que queríamos estar.

Al pasar Zaragoza me di cuenta de que entramos en otro mundo, tan verde, tan bonito, tan genial.

Muchos estaban echando la siesta mientras nosotros hacíamos nuestra entrada triunfal a Pamplona, sonaba “Centro de atención”, así es, preparando el terreno para los conciertos.

El Hotel AC sería nuestra casa durante el tres sesenta, a tan solo 10 minutos del festival, con una cama tan cómoda que no eche de menos la mía y no podría olvidar las vistas a ese parquecito que transmitía “buen rollito”. trivago siempre encuentra lo mejor. Lo saben todo sobre hoteles, eso está claro.

2.

Era hora de una buena ducha, una de esas que van acompañadas de música, bueno como todas.

Las mejores bambas (o peores según se mire) como ya dije para pisar firme el recinto a ritmo de ese cartel. Como diría cualquier madre “Una chaqueta por si refresca” y la voz puesta de casa.

Cuando llegué al festival me enamoré completamente, Ciudadela era lo más bonito que había visto en mucho tiempo, ese césped que olía a recién regado, esos arboles que bailaban al son de las pruebas de sonido de los grupos que estaban preparándose para la primera jornada. Lo dije en su momento y lo digo ahora “Aquí se ha rodado alguna escena de Jurassic World seguro”.

Directos a la taquilla, nuestra muñeca reclama esa pulsera, pulsera que nos lleva al limbo de la música. Y es que con Ticketea todo es más fácil.

The Icer Company fueron los privilegiados de abrir esa primera noche que nos traería buenos ritmos y mejores momentos. Cada canción se acompañaba de esos rayos de sol que iban cerrando la tarde y abriendo paso a esa bonita Luna.

Mi enamoramiento por Villanueva ya venia cosechado desde hace tiempo pero ese concierto lo magnificó todo, desde “Bombas nucleares” hasta un nuevo tema que los chicos de Vigo quisieron regalarnos, la noche prometía y solo había hecho más que empezar.

Llegó la hora de moverse al ritmo de Arizona Baby, combatiendo el fresco de la noche con buen rollazo y ese don que tienen de hacer cada concierto una pista de baile donde acabar con ganas de repetir una y otra vez acompañados de las luces de colores y esa guitarra que nos roba el corazón.

3.

Entre concierto y concierto tuvimos la oportunidad de conocer a los chicos de H&H, encargados de la seguridad del festival, ellos fueron testigos de todo lo que vivimos en aquellas primeras filas. Gente agradable donde las haya. Un placer poder comentar cada actuación con gente que entiende de ello.

Luz tenue y el publico sabe perfectamente lo que eso significa, comienzo del siguiente concierto, concierto que a mi me dejó fascinada, damos paso a Loquillo, no fue ninguna sorpresa ver como los asistentes se volcaban en cada canción como si en ello les fuera la vida, daba gusto ver a unos fans tan entregados como aquellos, me sumé y por poco me quedo sin voz. “Feo, fuerte y formal” debió escucharse hasta en Bilbao, vaya pulmones. Esa noche todos logramos el sueño de tener una banda de Rock and Roll, mientras de fondo se escuchaba “El ritmo del garaje manda”.

Dancing anymore, y así fue, Is Tropical cerró la primera jornada del festival como solo ellos saben, bajando a bailar con el publico y que todo quede en familia.

4.

Dulce y bonita cama. La cama es al festivalero lo que el cargador a un móvil.

Para nuestra segunda jornada decidimos que había que recargar las pilas como Dios manda, un buen desayuno era la clave para tener un buen día y así fue, entre los zumos y los cafés comentábamos las mejores jugadas de la noche anterior y aun medio dormidos solo teníamos ganas de que llegara la hora para volver a Ciudadela.

5.

Paseo por Pamplona acompañado de una parada en la mejor terraza que encontramos, solecito y una buena cerveza fría para hacer tiempo, listos y preparadísimos para el segundo día de festival.

Llegábamos al recinto mientras se escuchaba el comienzo de Reina Republicana, sentados en el césped mientras sonaban los temas que los pamplonenses tenían marcados en sus setlist haciendo la tarde amena y digna de festival.

Las ganas que tenia de volver a ver a Mi Capitán en directo se fundieron con esas canciones que tanto me gustan.

Era maravilloso ver como los padres llevaban de las manos a sus hijos, esos pequeños prometen, el futuro de la música está a salvo.

Buzzcocks son tan cañeros en directo como en cd, seguirles el ritmo era todo un reto hasta para el más festivalero del lugar.

Ansiada primera fila que logré disfrutar en León Benavente, “Animo, valiente” y el “Rey Ricardo” parecían ser los temas que con mas ímpetu todos cantamos sin saltarnos ni los puntos ni las comas. Esa noche todos fuimos brigada, esa última canción hizo que no quisiera que ese concierto acabara.

Y bueno qué decir de los bonitos de Supersubmarina, podría escucharlos hasta las costuras y nunca me cansaría, sin duda el concierto que más disfruté en este festival. Las chicas fuimos herméticas y los chicos se convirtieron en Kevin McAllister a cada golpe de batería y cada letra de esas canciones que tanto nos llenan el corazoncito.

6.

Después de cerrar esa segunda noche de festival era hora de descansar mucho y muy bien, por la mañana tocaba volver a casa pero tranquilos que nuestros amigos nos contaron que la tercera jornada fue genial y digna de un cierre magnifico. Ellos y Pet Shop Boys supieron como ganarse al público, no cabía duda de aquello.

Dicho todo esto doy gracias a Ticketea, trivago y Sixt por cuidarnos tan bien. Queda más claro que el agua que ese fin de semana pude vivir mi #FestivalIdeal2.

Nos vemos en el Rototom queridos amantes de la música.