Crónica del Mulafest por @EduBailaSolo

Por , 23 de julio de 2015

Salí de casa con un nerviosismo más propio de algunas primeras veces que del que se va de festival una vez más. Y es que sí, me iba de festival una vez más, pero esta vez la cosa tenía mucho de primeras veces. A Madrid a un festival por primera vez. Ni camping, ni apartamento: esta vez vamos de hotel. Y todo esto con un coche que pasa de 100 km/h., en el que funciona el aire acondicionado y en el que la música suena directamente desde mi Spotify. “Y nos fuimos pa’ Madrid sin remordimientos…” No, en serio. El Barrio no, pero sonaron muchos guilty pleasures en ese coche de Sixt España. Y hablando de Sixt España, esto lo tengo que decir. Suyo es el mérito de haber conseguido algo absolutamente inimaginable a lo largo de mis tres años de carnet: que yo no aparque por contacto. ¡Bien por Sixt España!

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Todo eso de disfrutar del trayecto está muy bien, pero cuando lo que te espera en Madrid es el Hotel AC Cuzco la cosa cambia. Uno, que ya tiene mili en esto de los festivales, pasó de soldado raso a teniente en lo que tardó en cruzar esa puerta. No te lo pienses dos veces si puedes hospedarte en un hotel AC (y especialmente en el Cuzco de Madrid), pero hay algunas cosas que debes saber. La primera es que las grageas que dan en recepción son altamente adictivas. De todas las que me llegué a comer puedo llegar a afirmar que no hay grageas de sabores desagradables, y eso es un #WinWin (Win por el hecho de que no haya sabores desagradables, Win por colar una referencia a Harry Potter en una crónica de un festival de música indie). Además, el Hotel AC Cuzco es el hotel ideal para que lleves a la chica a la que quieres impresionar. Aunque vigila, si eres un pagafantas debes saber que en el bar del hotel sólo tienen Schweppes y que cuesta 4€. No falles.

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Madrid tiene muchas cosas bonitas. Y a finales de junio también tiene 40 grados. A la sombra. Es una trampa para que no salgas del hotel AC Cuzco. Pero repasas los horarios del Mulafest y se te pasa. El cartel del Mulafest es reducido pero muy selecto. El de la edición de 2015 deja un detalle que es de lo más anecdótico y a la vez de lo más significativo: el cartel de la primera jornada está dominado por artistas que recientemente han actuado en el Primavera Sound, mientras que el segundo está dominado por artistas que recientemente han actuado en el Sónar. Eso dice mucho de la categoría de este festival, que apuesta por la calidad y por la reducida cantidad. Ese es uno de los principales atractivos del Mulafest. Aquí no existe eso de tener que hacerte un Excel para cuadrar horarios y encajar solapaciones. Tampoco tienes que buscar siquiera a tus amigos, te encuentras con ellos antes de que sea necesario hacer uso del teléfono. No hay mapa, ni largos paseos entre escenarios. Qué liberación, joder. Qué bien dejarse llevar.

Ahora sí, volviendo a lo que de verdad importa en todo esto: cómo moló Jon Hopkins. Y no es porque no fuera sobre aviso o existiera en mí algún tipo de duda, lo que todavía añade más mérito al asunto. Eran las 22:30 h. y se especulaba acerca de que pudiera adaptar el set a este horario casi diurno. Nada que ver. El que quería zapatilla se llevó un zapatillazo. Jon Talabot y 2 manydjs completaron el podio de actuaciones top de la primera jornada. No sé si 2manydjs leyeron mi previa del Mulafest en el blog de Ticketea o el hecho de que sea un habitual en sus sesiones tuvo algo que ver, pero el momentaco de la noche fue cuando tiraron “Kids” de MGMT. “Take only what neeeeeeeed from it”… Oh my God.

Y de momentaco a momentaco: me dejé caer por el recinto de día y entre las muchas paradas encontré, POR FIN, dos camisas hawaianas. Llevaba tiempo buscando camisas molonas para los #ViernesHawaianos de Hoy Empieza Todo de Radio 3 y tuvo que ser en el Mula. Y es que el Mulafest de noche mola mucho, pero de día también. A ver qué festi iguala eso. Parkour, skate, BMX, slakline, graffitti… todo muy extremo y con mucho riesgo, pero lo verdaderamente complicado es salir de allí sin tatuarte. Un sms de Rajoy con un “Sé fuerte, Edu” hubiera ayudado pero igualmente no fue necesario. Lo conseguí: no me tatué. Yes, we can.

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Madre mía todo lo que he aguantado sin hablar de Pxxr Gvng. Ya voy. Resolver lo de hype o realidad era uno de los principales atractivos del Mulafest. Salieron al escenario a por todas. Soltaron sus temas más populares (Como el Agua, Tu coño es mi droga) al principio, en un show que fue creciendo en intensidad hasta acabar muy bailongo. De trap no entiendo, pero desde luego Pxxr Gvng son todo actitud. En el escenario proyectaron durante un buen rato comentarios ofensivos hacia ellos aparecidos en redes sociales. Además, en las pantalas pudimos leer mensajes como “Vigila con Disney”, “Fuck Sony” (su major), “+4 millones de plays” (en YouTube), “Ponme un raya” y muchísimos más que podría reproducir aquí si no estuviéramos en horario protegido (#meloinvento). En definitiva, las proyecciones no tuvieron desperdicio. El espectáculo también estaba en las pantallas.

La segunda jornada dejó una actuación para el recuerdo: Hudson Mohawke.Su set en Mulafest fue ********** (vale, lo reconozco, no me atrevo con esto y poner “ACOJONANTE” no quedaba muy bien). Él en el centro del escenario, Ben Thompson, el batería de Two Door Cinema Club a su izquierda, y el teclista Redinho a su derecha. 50 minutos de actuación, que fue live y no dj set como en el Sónar. Tenía claro en qué división jugaba Hudson Mohawke por todo lo que venía haciendo y con quién. Después de su actuación en Mulafest, tengo clarísimo por qué.

Ya véis que sólo tengo buenas palabras para el Mulafest. Y aunque esto que voy a soltar sea una crítica constructiva, también son buenas palabras. Siendo este un festival de tendencias urbanas en el que participan graffiteros y tatuadores top, resulta chocante y algo decepcionante que todo lo relacionado con el diseño gráfico del festival sea tan “austero”. El ejemplo más flagrante: la pulsera, una cinta mitad rosa y mitad gris sin ningún tipo de inscripción. El único detalle, el logo del Mulafest en el chip. Y así con otras cosas, como logos y demás iconos. Que igual el diseño es lo más y soy yo que no entiendo, que puede ser. Pero a mí algo no me acaba de cuadrar. ¿En serio, Mulafest?

Antes de irme de aquí haciendo la croqueta, destacar la baja afluencia de público en la jornada del sábado. Preocupante, desde luego. Por los esfuerzos y planteamiento desde la organización no fue, eso seguro. Para explicarlo (creo) hay que escarbar un poco más en las problemáticas que hoy afectan al circuito festivalero en nuestro país. Eso sí: los que estuvimos, llegamos, vimos y vencimos… y fuimos vencidos al llegar a la cama del Hotel AC Cuzco. Previo paso por el buffet, OBVIO.

Gracias a Ticketea, trivago y Sixt España por el #Festivalideal2, que “mola mazo” (integradísimo después de dos días en Madrid, como podéis comprobar). ¿Puedo saludar? Esto se lo dedico a mi tía Puri. ¡Puri, guapa!